¿Qué es el Turismo Responsable?
El debate abierto en la sociedad y en el entorno turístico acerca de la oportunidad y necesidad del turismo responsable ha ido paralelo a otro debate, el de su conceptualización, necesaria para emprender, delimitar y debatir cualquier trabajo al respecto. Sin ánimo de entrar en el debate, pues nos separaría de los fines de nuestro trabajo, debemos empezar recapitulando lo que la mayoría de los estudiosos y expertos del tema consideran las características básicas de este (OMT, 2004; AITR 2006, FITS, 2006) que se trata de ”todo producto turístico específico o sistema de producción turística en el que los turistas, actores y proveedores locales asumen una responsabilidad respecto a los destinos de acogida desde el punto de vista medioambiental, cultural, social y de viabilidad empresarial, reconociéndose el papel central de la comunidad local”(Palomo S, 2006), Junta de Andalucía (Fitur, 2009) .
Para poder trabajar en esta linea desde la comercialización de procesos justos de producción turística, desde quidamtur / ismalar Agencia de Viajes de Turismo Responsable, nos hemos embarcado en un programa de investigacion (I+D+i) junto a la Universidad de Málaga. En él estamos buscando unas variables de evaluacion objetivas y universales que nos permita medir la responsabilidad de los distintos proveedores de servicios turisticos y ponerlos a disposición de un consumidor preocupado por su propio consumo (LOHAS). La novedad del concepto de responsabilidad turística hace que esté poco estudiado y mal definido, al contrario de lo que ocurre con el turismo tradicional que cuenta con la suficiente literatura y legislación consecuentes (diferentes categorías de alojamientos, restaurantes, transportes, etc.). Por otra parte, desde un punto de vista de actividad profesional este tipo de turismo juega de partida con otras normas, exigencias, diferentes a las de los turismo tradicionales (OMT, 2001; FITS, 2006, Palomo, S 2006, Aslhey, C y Goodwin, H. 2007, entre otros), y que, por lo novedoso del tema, aún no están claras por lo que se observa a la hora de trabajar dentro de él con “vacíos”. Por ejemplo, para una correcta comercialización de un producto de turismo responsable resulta indispensable contar con variables de evaluación objetivas y universales que permitan clasificar los diferentes servicios en responsables o no (o en qué medida lo son), y ofrecer la suficiente garantía a los consumidores en cuanto a que los productos adquiridos a través de estas comercializadoras cumplen con las características básicas que les permitan ser catalogados como sostenibles evaluados individualmente, sin atender a otras consideraciones (sostenibilidad de un circuito completo, distancia recorrida o medio de transporte, etc.). Es precisamente en este aspecto en donde, como grupo de investigación, estamos trabajando. En concreto, estamos inmersos en la creación de un sistema de evaluación de la sostenibilidad de la oferta (que no de los destinos) turística. Desde la perspectiva de la comercialización turística este sistema tenía que cumplir con dos objetivos básicos: Por un lado, debían de ser objetivos fácilmente reconocibles, tanto por la demanda como por los agentes evaluadores. Por otro, debía ser universal tratando así de medir tanto servicios turísticos del norte del mundo como del sur y poniendo a competir-colaborar en sostenibilidad a ambos. El estudio de la bibliografía existente y las relaciones con otros grupos de trabajo que estudian el mismo tema nos ponía de manifiesto que si bien hay experiencias de evaluaciones y propuestas de indicadores parecidos estos son: normalmente referenciados a destinos, no son ampliamente admitidos por la oferta real quedándose en propuestas metodológicas y es casi del todo obviada la opinión de la demanda al respecto. Este último punto nos parece especialmente interesante, pues la percepción de la propia demanda, como sujeto al que va dirigido el producto, está muy relacionada con su propia satisfacción y, por lo tanto, su conocimiento nos puede permitir una mejora continua. Con los objetivos comentados nuestro plan de trabajo (metodología) fue: • El primer paso era concretar los parámetros que mejor reflejen el grado de responsabilidad de la oferta de la forma más universal posible. Es decir, que sean válidos de aplicar para el mayor tipo de oferta existente y que, además, fueran entendibles para el mayor número de interesados posibles. • Una vez concretadas las variables a estudiar deberíamos trabajar como obtener la valoración de cada una. Es decir, la escala a trabajar. Unido a esto deberíamos fijar la forma en que se obtenían las evaluaciones. En este punto se abrió un debate e introducimos junto a las, más tradicionales, autoevaluaciones de la propia oferta y las auditorias externas las evaluaciones de los clientes. Así los indicadores serían un conjunto de tres perspectivas: expertos, oferta y demanda. • El tercer paso es el diseño de un modelo, y la selección de la técnica correspondiente, para la obtención de un indicador. Esto supone el análisis de las relaciones entre variables, sus pesos en las valoraciones finales y la decisión de su carácter (discreto o continuo). • El último de los pasos es adaptar ese indicador para que sea útil. Es decir, darlo a conocer y hacerlo operativo por parte de la oferta y demanda. Más información en daniel@quidamtur.org Creado por: admin última modificación: Jueves 07 of Enero, 2010 [12:49:25 UTC] por admin |
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